Los 10 castillos más bellos y hermosos de Francia

Entre los muchos atractivos con los que cuenta el país galo, los castillos son uno de los más apreciados por los turistas. No es para menos teniendo en cuenta el excelente estado de conservación de gran parte de sus fortalezas, las cuales se han convertido en uno de los orgullos del patrimonio cultural y arquitectónico de Francia.

Francia cuenta con muchos castillos de ensueño, muchos de los cuales se encuentran en entornos de inigualable belleza, que te harán retroceder cientos de años atrás en el tiempo para revivir épocas de cruzadas, romances, y leyendas.

Conoce a continuación los castillos más espectaculares de Francia.

1

Castillo de Azay-le-Rideau

Castillo de Azay-le-Rideau

En la región de Centre Val de Loire, en las inmediaciones del río Indre, encontramos esta maravillosa fortaleza la cual parece haber surgido desde las aguas. El castillo de Azay-le-Rideau llama la atención especialmente por su diseño de exquisita arquitectura renacentista.

Fue construido en la época en la cual reinaba Francisco I, entre los años 1518 y 1523. Cabe destacar especialmente la escalera de honor cuya construcción conserva varios elementos típicos de la decoración italiana tales como las columnas, conchas o pilastras. Su interior destaca especialmente por las lujosas tapicerías presentes en la mayoría de las estancias, las cuales datan de los siglos XVI y XVII.

La imagen más espectacular de este castillo se obtiene especialmente al caer la tarde, cuando la tenue luz hace que el reflejo de las aguas que lo rodean nos entregue una vista inigualable.

El precio de la entrada al castillo es de 6.50 euros.

2

Castillo de Vincennes

Castillo de Vincennes

El castillo de Vincennes, ubicado en el pueblo dle mismo nombre al este de París, fue una antigua residencia real de la época de la Edad Media, cuyo proyecto fue llevado a cabo por el rey Carlos V, siendo la única fortaleza que aún conserva su aspecto original. Por ella han pasado reyes como Felipe Augusto, Luis XIV, o Francisco I, entre otros.

El torreón del castillo es el más alto de Europa con nada más y nada menos que 50 metros de altura. Su principal función fue la de albergar a los prisioneros, muchos de ellos ilustres aristócratas y personalidades importantes tales como Diderot o el Marqués de Sade.

En su interior aún se conservan las estancias originales, incluyendo el fastuoso dormitorio del monarca presidido por una gran chimenea así como habitaciones infantiles. Hoy en día alberga los archivos de Defensa del país.

La entrada al castillo cuesta 8,50 euros.

3

Castillo de Ussé

Castillo de Ussé

El Castillo de Ussé se encuentra situado en la región del Valle del Loira, en Rigny- Ussé, y es uno de los castillos más románticos y bellos de Francia, habiendo sido construido entre los siglos XV y XVI.

Tradicionalmente se le ha considerado como el castillo de la Bella Durmiente, ya que según se dice, su autor Charles Perrault se inspiró en él para escribir el famoso cuento. De hecho, tal es la fama que en su entrada podremos encontrar a personajes vestidos de época. Llama especialmente la atención la mezcla de estilos arquitectónicos en los cuales encontramos rasgos medievales y renacentistas reflejados en sus pequeñas torrecillas con elegantes pináculos, cada una de ellas decorada con escenas del famoso cuento de hadas.

Sobresalen especialmente sus jardines y la capilla interior de estilo renacentista, la cual se encuentra en perfecto estado de conservación, así como las caballerizas. No hay que olvidarse de su invernadero de naranjos, donde podremos admirar fabulosos árboles tallados.

El precio de la entrada es de 13 euros.

4

Castillo de Amboise

Castillo de Amboise

El castillo de Amboise se alza sobre un promontorio que domina el sur del río Loira, sobre la pequeña localidad de Amboise en pleno corazón de Francia, siendo una de las más bellas representaciones del Renacimiento francés.

Uno de los rincones más representativos del castillo de Amboise es la capilla de San Humberto, en la cual se encuentran enterrados los restos de Leonardo da Vinci.

El castillo de Amboise ha sido residencia de importantes reyes y de hecho, fue el lugar preferido del Carlos VIII, quien se encargó de contratar a algunos de los mejores artistas italianos de la época para remodelarlo y adaptarlo a la nueva moda del Renacimiento.

Hoy en día en su interior puede visitarse, y entre otros atractivos, incluye una espléndida colección de armas y de armaduras.

El precio de la entrada es de 10,90 euros.

5

Castillo de Chenonceau

Castillo de Chenonceau

Entre las localidades de Amboise y Montrichard se encuentra uno de los castillos más famosos del Valle del Loira, el castillo de Chenonceaux. Conocido con el sobrenombre de “el castillo de las mujeres”, su historia ha estado siempre vinculada a algunas de las damas más famosas de la historia de la corte francesa, como Diane de Potiers, Duquesa de Valentinois y amante del rey Enrique III, que recibió el castillo como regalo, o Catherine de Médicis quién acabó expulsando a la amante de su marido para hacerse con el control de la fortaleza.

Construido sobre el río Cher, es uno de los castillos renacentistas que más visitantes recibe al cabo del año, siendo uno de los más populares de la conocida Ruta de los Castillos del Loira.

Merece la pena hacer un recorrido por sus maravillosos jardines, cruzar su famoso puente y visitar algunas de las habitaciones para rememorar la grandeza de los años en los que albergó historias de amor, celos y enfrentamientos.

La entrada al castillo tiene un coste de 10,50 euros.

6

Castillo de Cheverny

Castillo de Cheverny

En la región Centre Val de Loire se encuentra el fabuloso castillo de Cheverny, con un marcado estilo clásico y que pertenece desde hace algo más de seis siglos a la familia Hurault, cuyos miembros descendientes de antiguos oficiales que servían a los reyes de Francia.

El castillo de Cheverny es conocido especialmente por el excelente estado de conservación de sus estancias, las cuales retratan muy bien el modo de vida francés de la época. Así, se conserva la habitación de los nacimientos o la habitación de los recién casados, todas ellas decoradas con piezas de gran valor histórico como los tapices Gobelino, datados del siglo XVII, o las camas de baldaquino.

Los jardines son uno de los atractivos más espectaculares del castillo, con unas dimensiones que rondan las 100 hectáreas y que albergan especies como las secuoyas o los tilos.

El precio de la entrada al castillo y los jardines es de 10,50 euros.

7

Castillo de Josselin

Castillo de Josselin

En la región de Bretaña, concretamente en el departamento de Morbihan, se encuentra el bonito castillo de Josselin, de estilo gótico flamígero y formado por 8 torres además de un enorme torreón de 90 metros de altura.

A orillas del río Ost, el castillo de Josselin nos traslada al ambiente medieval propio de cualquier cuento de hadas. Fue construido alrededor del año 1000 y ha sido uno de los privilegiados castillos que ha conseguido sobrevivir a los numerosos asedios y épocas históricas turbulentas que acecharon su integridad.

En los antiguos establos del castillo podemos visitar hoy el curioso Museo de las Muñecas, que exhibe una preciosa colección de muñecas y juguetes recuperados del desván del castillo. En el interior de la fortaleza podremos admirar toda una exposición de esculturas, cuadros y muebles de época medieval, cuidadosamente conservados.

Cabe destacar su particular Jardín francés, que constituye uno de los espacios verdes más bonitos de la zona, habitado por numerosos árboles centenarios destacando los cedros y las secuoyas.

El precio de la entrada al castillo es de 7,60 euros.

8

Castillo de Chantilly

Castillo de Chantilly

El castillo de Chantilly se encuentra en la ciudad del mismo nombre, a apenas 50 kilómetros de París. Goza de una privilegiada ubicación en un magnífico jardín de 7.800 hectáreas y está situado junto a un magnífico lago artificial. Propiedad de la familia Bourbon-Condé, fue destruido parcialmente durante la Revolución Francesa.

En el año 1830, el Duque d´Umale decidió donarlo al Institut de France con el fin de que fuera abierto al público. Hoy su interior alberga el segundo museo más importante de Francia en cuanto a pinturas históricas, el Musée Condé, así como numerosas estancias y una enorme biblioteca con alrededor de 13.000 obras.

Merece la pena dedicar parte de la visita a recorrer sus magníficos jardines a través de los cuales podremos disfrutar de bonitas cascadas, el Jardín Chino, el Jardín Francés o el Jardín Inglés.

El precio de la entrada al castillo es de 14 euros.

9

Castillo de Brissac

Castillo de Brissac

El castillo de Brissac, situado a 15 kilómetros de la localidad de Angers, destaca por ser el castillo más alto de Francia y uno de los más especiales del Valle del Loira. De ahí que se le conozca con el nombre de “El Gigante del Valle del Loira”.

Su construcción data del año 1610, cuando fue mandado construir por el entonces primer duque de Brissac, Charles de Cossé. A o largo de los siglos sufrió todo tipo de asedios y ataques, pero afortunadamente se llevaron a cabo intensos trabajos de restauración para poder conservarlo tal y como era en su época de esplendor.

Su interior está cuidadosamente decorado con tapices persas y bellas cristalerías venecianas e incluso alberga una fastuosa sala de conciertos. Sin embargo, una de las experiencias más recomendables para disfrutar del entorno del castillo de Brissac es dar un paseo por entre sus viñedos, los cuales resaltan aún más la belleza de esta fortificación.

El precio de la entrada es de 10 euros.

10

Castillo de Rivau

Castillo de Rivau

Situado en la localidad de Léméré está el castillo de Rivau, cuyos jardines han sido declarados de interés turístico, siendo uno de los castillos más elegantes de Francia.

El castillo de Rivau es famoso por ser el lugar al cual acudió Juana de Arco para pedir caballos cuando se disponía a sitiar Orleáns. Hoy conserva su aspecto de fortaleza incluyendo su torreón, el foso defensivo y un puente levadizo, a pesar de que con la llegada del Renacimiento pasó a convertirse en un castillo residencial.

Dignos de mención son los jardines del castillo de Rivau, un total de 14 jardines deliciosamente cultivados, los cuales cuentan con un total de 450 variedades diferentes de rosas, así como más de mil especies diferentes de plantas. Cada uno de los jardines está inspirado en una leyenda medieval.

El precio de la entrada es de 10 euros.



Los castillos de Francia ofrecen algunas de las más bellas estampas del país. Lugares llenos de historia y jardines fabulosos que invitarán al viajero a dejarse llevar por su época de esplendor.

Sabías qué...

El castillo de Cheverny, sirvió de inspiración al mismísimo Hergé para idear la residencia de su personaje más conocido, Tintín.

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