Consejos para ir a la playa con niños

Ir a la playa con niños es una experiencia divertida y sobre todo muy beneficiosa para los más pequeños, quienes pueden aprovechar para jugar al aire libre y disfrutar del sol y del agua, siendo uno de los tipos de turismo favoritos para las familias.

Y para que los niños puedan disfrutar y llevarse un bonito recuerdo, es importante seguir una serie de recomendaciones de modo que puedan pasar un fabuloso día de playa sin ningún tipo de contratiempos. Podrán jugar en el agua y en la arena, conservando sin duda recuerdos imborrables.

En Tootay te mostramos los mejores consejos para ir a la playa con niños.

1

Cuidar los horarios

Cuidar los horarios

El sol, sin vigilancia constante, puede llegar a convertirse en el gran enemigo de los niños en un día de playa. Por eso es indispensable prestar especial atención a las horas del día en las que llevemos a los pequeños a la playa. Lo más recomendable es elegir las primeras horas de la mañana o bien las últimas horas de la tarde, cuando los rayos son menos agresivos.

Así, conviene evitar las horas más fuertes, cuando inciden los rayos solares con mayor intensidad. El horario bajo el cual no debemos exponer a los niños va desde las 12:00 hasta las 16:00, ya que son las horas en las que existe mayor riesgo de insolación o riesgo de quemaduras solares.

2

Cuidado con el agua

Cuidado con el agua

El agua, junto con el sol, puede ser tan divertida como peligrosa. Nunca hay que dejar que los pequeños se alejen solos mientras nadan o juegan en el agua.

Siempre deben de portar, especialmente en el caso de los más pequeños, algún tipo de accesorio que les ayude a flotar y verificar que éstos se encuentren en perfecto estado y que no hay riesgo de que puedan desinflarse, como ocurre a veces en el caso de los flotadores. Sobre todo hay que evitar el baño cuando exista peligro de oleaje incluso aunque sepan nadar.

3

Crema solar

Crema solar

La protección solar es otro de los aspectos clave a tener en cuenta a la hora de ir a la playa con niños. El factor solar recomendable para los niños pequeños, y especialmente cuando tengan la piel clara, no debe de ser inferior a 25-30. Lo ideal es que apliquemos el protector solar al menos con media hora de antelación, repitiendo las aplicaciones tras salir del agua y varias veces a lo largo del día, para asegurarnos de que están siempre completamente protegidos.

Es necesario que apliquemos el protector solar con cuidado en todas las zonas del cuerpo, prestando especial atención a las zonas más sensibles como la cara, la espalda o los hombros.

4

Buen nivel de hidratación

Buen nivel de hidratación

Uno de los peligros a los que se exponen los niños al estar muchas horas bajo el sol es la deshidratación. La deshidratación puede causar sequedad, además de otra serie de trastornos importantes, como por ejemplo el cansancio, la somnolencia e incluso mareos o desvanecimientos.

Es importante que el niño ingiera líquidos de forma continua, y que no permanezca demasiado tiempo seguido bajo el sol. Ante cualquier síntoma de deshidratación hay que ir al centro médico más cercano.

5

Vigilar la digestión

Vigilar la digestión

La digestión es uno de los principales factores que debemos de tener en cuenta a la hora de sumergirnos en las frías aguas de la playa. Cuando comemos en abundancia, la sangre de nuestro cuerpo se traslada hasta la zona del estómago para favorecer el proceso digestivo. Al meternos en el agua fría acto seguido tras haber comido, la sangre se ve obligada a distribuirse por todo el cuerpo con el fin de regular la temperatura corporal.

Esta situación provoca que el cuerpo sufra un corte de digestión brusco, el cual puede dar lugar a mareos o vómitos, una situación especialmente complicada si el niño se encuentra bajo el agua. Para evitarlo, lo recomendable es esperar un mínimo de 2 horas tras haber comido.

6

Vigilancia continua

Vigilancia continua

En función de la extensión de la playa, y de lo popular que sea, hay que extremar las precauciones de vigilancia sobre los niños, con el fin de que estos no se alejen demasiado. 

Para poder evitar este tipo de situaciones imprevistas y angustiosas, es recomendable que los niños lleven una pulsera con todos los datos necesarios para la localización de los adultos que se encuentren a su cargo. En cualquier caso, extremar la vigilancia será la solución adecuada para evitar sustos.

7

Aprender el significado de las banderas

Aprender el significado de las banderas

Conocer el significado de las banderas izadas en la playa ayudará a los pequeños a saber en que momento es más o menos propicio bañarse. Las banderas tienen diversos significados en función de su color:

  • Bandera verde: es posible bañarse sin peligro
  • Bandera amarilla: hay que extremar las precauciones y no adentrarse en el agua más de lo necesario, ya sea por fuerte oleaje o por la presencia de algún tipo de animal, como por ejemplo las medusas.
  • Bandera roja: está prohibido meterse en el agua.


Siguiendo esta serie de recomendaciones para ir con niños a la playa, podremos disfrutar de una agradable jornada playera en compañía de los más pequeños, donde las risas y los juegos estarán asegurados.

Sabías qué...

Los bebés recién nacidos nacen con una capacidad innata para nadar y aguantar la respiración bajo el agua. Esto se debe a la capacidad aprendida en el útero de la madre, cuando se encontraban sumergidos en el líquido amniótico.