10 curiosas celebraciones de Japón

Japón es conocido por ser uno de los países del continente asiático con mayor número de tradiciones milenarias. De hecho, aún hoy los habitantes siguen llevando a cabo la celebración de diferentes festividades en las que símbolos como la familia o la naturaleza forman parte del sentido más profundo de cada una.

Muchas de estas celebraciones japonesas se han ido adaptando a los nuevos tiempos, sin embargo, no dejan de ser un auténtico espectáculo de rituales, religión y leyendas. Festividades llenas de luz y de color que muestran la más arraigada cultura de un país con mucha historia.

Conoce cuáles son las celebraciones más curiosas de Japón.

1

Shōgatsu, Festival de Año Nuevo

Shōgatsu, Festival de Año Nuevo

El shōgatsu es una de las celebraciones japonesas más importantes del país. Corresponde a las celebraciones de año nuevo y tiene lugar desde el 1 hasta el 3 de enero.

En la cultura japonesa el mes de enero está considerado como el mes de la armonía y es una fiesta eminenetemente familiar. Se le da la bienvenida al dios que representa el nuevo año preparando una sopa tradicional a la que se añade pasta de arroz, pero también se consumen verduras, castañas y piñones.

El 1 de enero se reciben las famosas postales de año nuevo, las cuales se clasifican cuidadosamente para que sean puntualmente recibidas el primer día del año y todas ellas se decoran con el animal que corresponde según el zodiaco japonés. Algunas de estas tarjetas son editadas con una numeración relacionada con la lotería japonesa, la cual tiene lugar cada 15 de enero y cuyos premios se corresponden siempre con bienes materiales tales como computadores, televisores o electrodomésticos. Eso sí, nunca se deben de enviar estas tarjetas a una familia en la cual ha tenido lugar el fallecimiento de un miembro, ya que para los japoneses es un signo de mala suerte.

2

Hinamatsuri, el Festival de las Muñecas

Hinamatsuri, el Festival de las Muñecas

El Festival de las Muñecas es conocido en Japón con el nombre de Hinamatsuri. El origen de esta original tradición se encuentra en la costumbre por la que antiguamente se lanzaban estas muñecas al río con la idea de que portaban malos espíritus.

Hoy día el sentido de la festividad consiste en pedir que las niñas japonesas tengan una vida llena de salud y felicidad. Así, las familias con niñas embellecen a las muñecas con vestimentas antiguas y las colocan en un pequeño altar formado por un mínimo de cinco escalones. La parte más alta es ocupada por dos muñecas que representan a un emperador y a una emperatriz; en el siguiente escalón se sitúan las muñecas que representan a las damas de la corte, y en los escalones más bajos se colocan a los artesanos, los músicos, los ministros y los samuráis.

Este pequeño altar es adornado además con bolitas de arroz de colores para proteger a las niñas contra las enfermedades, flores de durazno para atraer la felicidad y el matrimonio así como un pequeño vaso de sake de color blanco como símbolo de pureza. Todo un ritual que en esta cultura se cree garantiza una vida plena y próspera a las niñas de Japón.

3

Kanbutsue /Hana Matsuri, Festival del cumpleaños de Buda

Kanbutsue /Hana Matsuri, Festival del cumpleaños de Buda

La celebración del Kambutsue es muy importante en un país como Japón, ya que se corresponde con la celebración del cumpleaños de Buda, que tiene lugar cada 8 de abril. La forma en la que los japoneses celebran una fecha tan señalada es vertiendo té dulce hecho con hortensias sobre una figura de Buda cuando era un niño, en la que se le representa con una mano señalando hacia el cielo y con la otra mano señalando hacia la tierra. Se dice que cuando nació Buda llovió té dulce de hortensias desde el cielo. Para proteger la figura se le decora un pequeño templo con flores a su alrededor.

El hecho de verter té dulce y no otro líquido es debido a la creencia de que el té tiene importante propiedades muy beneficiosas para el cuerpo y para el espíritu.

4

Tanabata, Festival de las Estrellas

Tanabata, Festival de las Estrellas

La celebración del Tanabata es conocida como el Festival de las Estrellas y se celebra cada 7 de julio. La razón por la cual se ha convertido en una celebración tan tradicional tiene su origen en una antigua leyenda. En ella se habla de dos estrellas que ocupan lugares opuestos dentro de la Vía Láctea. Eran conocidas con el nombre de Altair, la estrella de los vaqueros y la más brillante de la constelación del Águila, y Vega, la estrella de las tejedoras ubicada en la constelación de Lira.

Se dice que desde una estrella a la otra había un río conocido con el nombre de Gran Río Celestial, que vendría a ser como la Vía Láctea, sobre el que había un puente construido por las urracas. La historia también habla de la hija del dios del cielo, Orihime, quien era una magnífica tejedora, y que por ello que se encargaba de tejer los vestidos de los dioses celestiales cada día junto al Gran Río Celestial.

Su padre decidió casarla con un hombre llamado Kengyu que se dedicaba a cuidar bueyes. El profundo amor que nació entre ellos provocó que Orihime se olvidara de tejer los vestidos de los dioses, quienes a razón de ello no pudieron ocultar su desnudez, de igual modo que los bueyes de Kengyu acabaron dispersándose sin control por el cielo. El padre de Orihime, encolarizado, los separó para siempre colocando a cada uno en un extremo de la Vía Láctea.

Finalmente el dios se apiadó de los jóvenes enamorados y les permitió reunirse un solo día al año, el 7 de julio, de modo que es el día en el cual las urracas crean el puente que permite a los dos jóvenes, convertidos en estrellas, unirse de nuevo.

En Japón se celebra tal leyenda decorando ramas de bambú con papel de colores en los cuáles se escriben los deseos de cada persona. Al finalizar la celebración se lanzan las ramas al río para que las estrellas concedan los deseos pedidos.

5

Obon, Festival de los antepasados

Obon, Festival de los antepasados

La festividad de Obon es una de las celebraciones más importantes de Japón. Se celebra durante tres días a mediados de agosto y es el momento en el que se les rinde homenaje a los espíritus de los antepasados de la familia.

La celebración comienza con un baile tradicional en el cual se viste el kimono de verano (yukata) y se baila al son de la música y los tambores, y es que lejos de ser una celebración triste el Obon está lleno de luz y de música siendo una excelente ocasión para reunirse con la familia y disfrutar de comidas tradicionales.

Este carácter festivo de la celebración se debe a la creencia de la filosofía budista en la que la muerte es solo una etapa más de la vida del ser humano que supone la reencarnación en una nueva existencia.

Las familias japonesas colocan en sus casas un altar que incluye bolas de arroz y sake para que los difuntos puedan comer, pepino simbolizando a un caballo y berenjena simbolizando a una vaca. El símbolo del caballo se incluye porque se cree que los difuntos llegan velozmente a visitar en forma de espíritu a sus familiares y el símbolo de la vaca se usa porque se cree que estos mismos difuntos se alejan de forma lenta y con tristeza al final de la celebración. También es habitual que las familias japonesas visiten las tumbas de los difuntos y las adornen con flores.

En la puerta de cada uno de los hogares se colocan farolillos para guiar la llegada de los espíritus. Al final del día los farolillos son lanzados al río para que su luz acompañe a los espíritus en su regreso al otro lado. Todo un espectáculo de luz que merece la pena disfrutar.

6

Tsukimi, Festival de la contemplación de la luna

Tsukimi, Festival de la contemplación de la luna

La llegada del mes de septiembre es el mes del tsukimi, una festividad que celebra la contemplación de la luna y que tiene lugar entre mediados de septiembre y principios de octubre coincidiendo con la llegada del otoño.

El hecho de que llegue esta nueva estación al calendario suponía que los días serían más cortos y las noches más largas, por lo que la luna permanecería más tiempo en el cielo. Esta luna recibía el nombre de luna de mediados de otoño.

Los hogares japoneses se adornaban con césped eulalia y se hacían pequeños ofrecimientos a la luna como buñuelos de arroz y una muestra de las cosechas del otoño. Con ello se pretendía rendir culto a la diosa japonesa de la luna, Tsukiyomi y agradecer las cosechas otoñales.

7

Undōkai, Festival de los deportes

Undōkai, Festival de los deportes

El Undōkai es la celebración japonesa dedicada al deporte y se suele llevar a cabo en la época otoñal en las escuelas de Japón. En ella se llevan a cabo la celebración de diversas pruebas como por ejemplo carreras, lanzamientos, juegos de competición e incluso pruebas de habilidad.

La idea de esta celebración era la formación de vasallos pertenecientes al Imperio del Sol naciente con un estado físico y mental fuerte. Hoy día las escuelas hacen de la celebración del Undōkai una excelente forma de fomentar el espíritu deportivo en niños y jóvenes.

8

Hanami, Festival de la flor de cerezo

Hanami, Festival de la flor de cerezo

El Hanami es conocido en Japón como la celebración de la flor del cerezo, el árbol típico por excelencia del país.

El momento en el cual florecen los cerezos supone toda una explosión de color y alegría que inunda las calles y jardines de pueblos y ciudades japonesas. Es el símbolo del fin de la época invernal y la bienvenida a la primavera. La flor del cerezo tiene una duración de solo 10 días y, dependiendo de la zona de Japón en la cual nos encontremos, la floración puede tener lugar desde febrero hasta mayo.

El Hanami se celebra de una forma muy familiar. Las familias se reúnen bajo los cerezos en flor y organizan un picnic hasta bien entrada la noche, momento en el cual los parques se iluminan con farolillos creando un ambiente mágico. Según la filosofía budista, “la corta vida de la bella flor de cerezo representa a la perfección la brevedad de la existencia y el pasar incesante del tiempo”. El Hanami es una celebración en la que la naturaleza se convierte en la protagonista de reuniones familiares y comidas entre amigos.

9

Setsubun, Festival de las Semillas

Setsubun, Festival de las Semillas

El Setsubun es conocido como una celebración japonesa que supone la división de las estaciones, y tiene lugar cada 3 de febrero. En el Setsubun se lleva a cabo un ritual conocido con el nombre de Mamemaki, y debe de llevarse a cabo por un varón de la familia cuya fecha de nacimiento coincida con el animal del año en el cual se lleve a cabo la celebración.

La persona encargada de liderar la celebración deberá de portar una máscara de demonio y el resto de participantes deberán de lanzar sobre él unas semillas especiales de soja a la misma vez que se dicen las siguientes palabras: “Fuera demonios, que venga la fortuna”. Las semillas simbolizan la purificación de la casa, y tras el ritual éstas se deben de comer al menos una por cada año de vida y una más por el año que vendrá.

Los japoneses van hacia los templos budistas para participar de esta ceremonia en la que los sacerdotes lanzan las semillas de soja sobre los asistentes así como sobres con dinero, y otros premios.

10

Shichi-go-san

Shichi-go-san

Cada 15 de noviembre se celebra en Japón el Shichi-go-san, un festival con un sentido muy especial ya que en él se rinde homenaje a los niños japoneses pidiendo por su bienestar a los dioses sintoístas. El nombre de Shichi-go-san significa literalmente “siete-cinco-tres” ya que son las edades de los niños que participan de la celebración. La razón se debe a que según la superstición japonesa, los números impares son mucho más auspiciosos que los números pares.

Los niños de la familia son llevados por los padres a los santuarios sintoístas vestidos con el traje tradicional, esto es, kimonos para niñas y chaqueta y pantalón para los niños. Allí agradecen la salud de los pequeños y rezan por un futuro lleno de bienes.

Al finalizar la visita al templo, los padres regalan a los niños unos dulces típicos conocidos con el nombre de “dulces de la longevidad”. Tienen forma de bastón y en sus envoltorios se dibujan grullas y tortugas, animales que simbolizan una larga vida.



Hoy en Tootay te hemos hablado sobre las mejores festividades japonesas , todas ellas llenas de una profunda simbología que sirve para unir a familias y amigos e incluso para recordar a los seres queridos, venerar a sus dioses y agradecer todo lo bueno que viene y que está por llegar.

Sabías qué...

Antiguamente en Japón no existía la tradición de celebrar los cumpleaños. De hecho solo se celebraba el primer año de vida, pues se creía que solo un hecho así era motivo de festejo.

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