Qué ver en Sevilla en 48 horas

Sevilla, bañada por el río Guadalquivir, es una de las ciudades sureñas más bonitas y especiales de Andalucía y España. Además de que cuenta con uno de los centros históricos más grandes de Europa, Sevilla es conocida por su gastronomía, su legado cultural, la alegría de sus gentes, sus pintorescos barrios y la belleza de sus atardeceres.

La historia de Sevilla se entremezcla con sus monumentos más representativos, y es que la capital andaluza es señorial, alegre, colorida y llena de vida. Una ciudad que conserva un clima envidiable y que muestra su mejor sonrisa en cada rincón.

Primer día en Sevilla

Mañana

  • Comienza nuestra visita en Sevilla en uno de los lugares más especiales y señoriales de la ciudad, el Real Alcázar junto al famoso Barrio de Santa Cruz. Nos encontramos ante un conjunto de palacios cuya construcción comenzó en la Edad Media y que a lo largo de su construcción mezcló diferentes estilos como el islámico, gótico y mudéjar, e incluso renacentista y barroco. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, entre sus muros se han alojado miembros de la monarquía y Jefes de Estado. Cabe destacar el Cuarto del Almirante, donde se ubica la Casa de Contratación de Indias, así como el Patio de las Doncellas con una bonita alberca y un patio porticado con columnas de mármol. El precio de la entrada es de 9,50 euros.
  • La visita a la Catedral de Sevilla, junto con la Giralda, nos llevará a uno de los iconos de la capital andaluza. Se construyó en el siglo XV, y hoy día es la catedral gótica más grande del mundo aunque pueden apreciarse también el estilo renacentista, barroco y neoclásico. La torre de la Giralda mide más de 100 metros, siendo una de las torres más altas de Europa. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad y su construcción es similar a la de la mezquita de Koutoubia de Marrakech. Dentro de la catedral, resulta muy agradable visitar el Patio de los Naranjos, de estilo renacentista y que a lo largo del tiempo ha sido el lugar en el cual se llevaban a cabo las celebraciones y actividades en el tiempo del dominio musulmán.
  • Desde la catedral atravesaremos el Puente de Isabel II para llegar al famoso Barrio de Triana, el cual se ha convertido en uno de los barrios más flamencos y pintorescos de Sevilla, imprescindible para adentrarse de lleno en la vida y el folclore de la ciudad. Aquí destacan especialmente las famosas casas de vecinos, las cuales se edificaron en torno a un patio central siendo una de las construcciones típicas de la ciudad. Desde aquí podemos aprovechar para visitar la calle Betis, el lugar en el cual se concentran la mayor parte de los bares típicos de Sevilla, destacando La Albariza, decorada con barriles colocados a modo de mesa, donde podremos degustar el célebre pescaíto frito y tapas andaluzas.

Tarde

  • La tarde en Sevilla comienza con la visita al La Cartuja, también conocida como el Monasterio de Santa María de las Cuevas, actualmente sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC). Santa Teresa de JesúsCristóbal Colón han sido solo algunos de los personajes históricos que han atravesados sus muros. En el siglo XII, el lugar fue sede de hornos alfareros (en el período de dominación de los almohades) hasta que ya en el año 1400 se convirtió en un monasterio junto con la fundación a finales del  siglo XV de la Orden de los Cartujos. El precio de la entrada es de 1,80 euros y de 3 euros para hacer la visita completa junto con las exposiciones.
  • Desde La Cartuja, cruzaremos el Puente de la Barqueta y nos disponemos a descansar un poco de nuestra visita a algunos de los monumentos más importantes de Sevilla en la Alameda de Hércules en cual es un jardín público que data del año 1574, siendo el más antiguo de Europa. En los alrededores de la Alameda de Hércules podremos ver la casa en la que nació el famoso poeta Gustavo Adolfo Bécquer.

Noche

  • Aprovechando nuestra visita a la Alameda de Hércules, podremos aprovechar para disfrutar de las mejores tapas en la Taberna de Lumbreras Tapas. Casi una veintena de tapas conforman su carta, a cual de ellas más apetecible, destacando la ventresca de atún o el San Jacobo de berenjena.

Segundo día en Sevilla

Mañana

  • Comenzamos nuestro segundo día en Sevilla con la visita a uno de los lugares más especiales y símbolo indiscutible de la ciudad: la Plaza de España. Fue construida con motivo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, y cuenta con una extensión de nada más y nada menos que 50.000 metros cuadrados, contando con una forma semicircular de 200 metros de diámetro con una bonita simbología: el abrazo de España a sus antiguas colonias. Su construcción fue llevada a cabo con ladrillo visto y mármol, hierro forjado y capiteles, entre otros vistosos elementos decorativos. La Plaza de España cuenta además con un total de 48 bancos, cada uno de los cuales representa las 48 provincias españolas, decorados con mapas, escudos y referencias a importantes hechos históricos.
  • Desde la Plaza de España nos trasladamos hasta el Barrio de Santa Cruz, otro de los barrios más emblemáticos de la ciudad. Sus orígenes se encuentran en la ubicación de la antigua judería y su nombre se lo debe a la construcción de la Iglesia de la Santa Cruz, que fue derruida en el año 1811 con la ocupación del gobierno francés. El barrio se caracteriza por un entramado de calles laberínticas, muchas de las cuales desembocan en plazas como la Plaza de los Venerables, el lugar donde se ubican algunas de las tabernas más famosas de Sevilla.
  • Aprovechamos nuestra visita al Barrio de Santa Cruz para comer en algunas de sus tabernas, como la Taberna Álvaro Peregil, donde podremos degustar el famoso vino de naranja acompañado de su famosa tapa Islote Perejil, elaborada con carne de cerdo, ternera picada y tratada con ajo, cebolla y perejil, además de una base de pudin de patatas cubierto de salsa de tomate. Todo ello coronado con una bandera de España.

Tarde

  • A la llegada de la tarde comenzaremos nuestra visita en la Casa de Pilatos, uno de los edificios nobiliarios andaluces más importantes, y uno de los mejores ejemplos de arquitectura sevillana en el siglo XV. En su día fue el lugar en el cual residían los duques de Medinaceli, además de ser la sede de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, dedicada a la conservación del patrimonio histórico-artístico en España. La galería baja está formada por un enorme pasillo en el cual encontraremos un total de 24 bustos de emperadores romanos y españoles destacando Trajano, Tiberio, Adriano, Marco Aurelio, Vespasiano y Máximo, entre otros. Los jardines interiores son otro de los grandes atractivos del monumento de vegetación frondosa y elegante decoración con zócalos y rejas de estilo plateresco. El precio de la entrada es de 8 euros, aunque se puede visitar gratis los miércoles en horario de tarde.
  • Llega el momento de terminar la tarde visitando el Parque de Maria Luisa, el lugar ideal para dar un paseo y relajarse. Fuentes y estatuas decoran este espacio verde que se ha convertido en un auténtico museo al aire libre. Declarado Bien de Interés Cultural, tiene una extensión de 34 hectáreas y en él podemos encontrar el Monte Gurugú, un bonito mirador desde donde podremos observar gran parte del parque o el estanque de patos, donde además podremos ver diversas especies de aves como pavos reales o cisnes. Además alberga algunos museos como Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla, ubicado en el Pabellón Mudéjar, en la zona sur del parque, o el Museo Histórico Militar, al norte.

Noche

  • Acabamos nuestra estancia en Sevilla visitando el restaurante La Raza, el cual cuenta con fantásticas vistas sobre el Parque de Maria Luisa, cuya decoración recuerda  las pintorescas tabernas andaluzas, y cuyas tapas destacan por su originalidad y sabor como el atún rojo de almadraba o las brochetas de pulpo.


Sevilla es una de las ciudades que mejor conserva su rico patrimonio, heredado de las civilizaciones que la ocuparon a lo largo de los siglos. Hoy día conserva un aire festivo, alegre y señorial que la convierten en uno de los rincones más preciados de Andalucía.

Sabías qué...

Se dice que en La Cartuja de Sevilla, Cristóbal Colón ideó su plan para lanzarse a la conquista del Nuevo Mundo.