Etiopía

Etiopía es uno de los pequeños tesoros que alberga en su interior el continente africano. Y es que a pesar de no ser un destino turístico muy frecuentado, lo cierto es que es uno de los países africanos con mayor número de monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad.

La que fuera anteriormente conocida como Abisinia, se enorgullece hoy día de no haber sido nunca colonizada por ninguna potencia extranjera, lo cual le ha permitido conservar intactas sus costumbres, su forma de vida y sus monumentos con siglos de historia.

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Lalibela

Lalibela

A algo más de 650 kilómetros de Addis Abeba se encuentra Lalibela, una pequeña población que conserva un maravilloso tesoro único en el mundo. Alrededor de una docena de iglesias talladas únicamente en roca volcánica que datan del siglo VII y que permanecen unidas unas con otras a través de una serie de pasadizos y túneles laberínticos. Se dice de cada una de las iglesias de Lalibela que representan estaciones de peregrinación al igual que si se tratase de un vía crucis. Además todo el territorio es llamado “tierra santa”.

Las iglesias están divididas en dos grupos separados por un río al que llaman “Jordan”. Uno de los grupos de iglesias representa el Jerusalén celestial, el otro representa el Jerusalén terrenal.

Lo más curioso de este lugar además de la monumentalidad de estas grandes catedrales de piedra, es el hecho de que a pesar del paso de los siglos siguen formando parte de la vida diaria de este pueblo que hasta hace pocos años permanecía en la más absoluta incomunicación.

Dentro de este fabuloso conjunto monumental cabe destacar la iglesia Salvador del Mundo (Biet Medhani Alem) y la iglesia de San Jorge (Biet Ghiorgis) fácilmente reconocible por su construcción en forma de cruz. Cada una de ellas custodiada por diversos santos y ángeles de piel negra que se mantienen impasibles al paso del tiempo.

En el interior de cada uno de estos templos se siguen practicando hoy día diversos rituales que reúnen a todos los habitantes de la ciudad. Hoy día Lalibela es el principal centro histórico de los cristianos ortodoxos de Etiopía

Para llegar a Lalibela es necesario volar hasta el aeropuerto de Addis Abeba con las aerolíneas de Ethiopian Airlines o KLM, las cuales ofrecen vuelos desde diversas partes del mundo.

El precio de la entrada a Lalibela ronda los 50 dólares.

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Bahir Dar

Bahir Dar

Al noroeste de Etiopía, a orillas del lago Tana se encuentra la ciudad de Bahir Dar uno de los lugares favoritos de lugareños y turistas por su situación privilegiada y la tranquilidad que se respira por sus calles flanqueadas de palmeras.

La gente que vive en Bahir Dar es gentil y amigable, y en sus calles se respira un ambiente de paz y tranquilidad único que ofrece muchas actividades para disfrutar de la zona. Una de las más populares es la visita a los Monasterios del lago Tana construidas en barro y madera y muchos de los cuales aún permanecen habitados. Para llegar a ellos debemos de coger una barca cuyo precio es de 14 dólares, con plazas para 8 personas. Una vez allí encontraremos a los monjes que regentan los monasterios, quienes se encargaron de mostrarnos su interior por un precio de 1 dólar, siempre y cuando lo hagamos descalzos.

Ya dentro de la ciudad, merece la pena acercarse hasta el mercado, especialmente el que tiene lugar el sábado en el cual diversos comerciantes exponen sus productos en tenderetes y alfombras. Además de poder llevarnos un bonito recuerdo del país, nos adentraremos en la forma de vida y costumbres de sus habitantes.

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Parque Nacional de Simien

Parque Nacional de Simien

Situado a 120 kilómetros de Gondar, el Parque Nacional de Simien conocido con el nombre de “el techo de África” es una de las visitas obligadas en Etiopía el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad tanto por la belleza de su paisaje como por la riqueza de las diversas especies endémicas que conforman este fabuloso lugar. Destacan especialmente el Chacal de Simien, o el Babuino de Gelada el cual vive en colonias. Además el parque es lugar de refugio de numerosas aves migratorias que llegan desde Europa.

El parque está habitado por ganaderos y agricultores que habitan en pequeñas casas muy características de la zona. Uno de los lugares más bonitos es el Ras Dashen, el pico más alto del país.

Para poder visitarlo es recomendable ir acompañados de un guía que podemos encontrar en la Oficina de Conservación situada a pocos kilómetros de la entrada. El precio es de aproximadamente 15 dólares por grupo.

Se puede llegar al parque cogiendo un coche desde Gondar hasta la ciudad de Debark.

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Aksum

Aksum

El estado de Tigray alberga la ciudad de Aksum, considerada la ciudad sagrada de Etiopía siendo uno de los principales lugares de peregrinación del país. El lugar más destacado de la ciudad es el sitio arqueológico de Aksum, declarado Patrimonio de la Humanidad.

En Aksum podremos visitar uno de sus símbolos, el Obelisco de Aksum el cual cuenta con 1.700 años de antigüedad y que fue tallado en granito simulando diversas puertas y ventanas de casas, las cuales que se extienden a lo largo de este monumento que cuenta con una altura de 24 metros y cuya situación marca el lugar en el cual se enterraban a los soberanos antiguos.

La ciudad de Aksum en su parte es un tranquilo territorio agrícola en el cual podemos visitar la iglesia de Nuestra Señora de Sión donde se encuentra el Arca de la Alianza, el lugar donde se bañaba la reina de Saba o el Palacio de Dungur también conocido con el nombre de Palacio de la Reina de Saba. Aún hoy se conservan algunas piedras que muestran indicios de los que fueron algunas salas, siendo la más interesante el lugar donde se ubicaba en su día la cocina con un antiguo horno.

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Cataratas del Nilo Azul

Cataratas del Nilo Azul

Las Cataratas del Nilo Azul constituyen uno de los espacios naturales más especiales y asombrosos de Etiopía siendo uno de los más importantes de África. Situadas a 30 kilómetros río abajo del Lago Tana son un imprescindible que no podemos dejar de visitar.

400 metros de ancho de agua reciben al visitante, que encontrará en este increíble lugar el perfecto ejemplo de la combinación entre fuerza y belleza que nos regala la naturaleza, algo que contrasta especialmente con la época más seca del año cuando apenas pueden verse caer algunos hilos de agua.

El lugar es idílico tanto por la belleza de los saltos de agua como por la frondosa vegetación que adorna el entorno. Bajando el cauce del río podemos ver el primer puente de piedra etíope el cual data del año 1626 formado por ocho arcos.

Para llegar a este increíble lugar debemos de coger un coche desde la ciudad de Bahir Dar, por la carretera Tis Abay Road que a lo largo de 30 kilómetros nos llevará por los caminos más rurales del país, dónde podremos admirar la vida de la población, así como las chozas o los campesinos.

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Gondar

Gondar

Gondar, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es uno de los lugares más emblemáticos de Etiopía el cual se le conoce con el nombre de “Camelot de África”. No es para menos teniendo en cuenta los fabuloso castillos que podemos encontrar en su interior, todos ellos conformando una misma ciudadela que hacen de este rincón un sitio absolutamente mágico.

En sus orígenes Gondar fue la capital de Etiopía hasta que fue quemada en varias ocasiones. La edificación de sus castillos se la debemos al emperador etíope Alma Sagaz quien erigió el primero de ellos en el año 1632. Posteriormente sus sucesores y miembros de la nobleza levantaron castillos similares creando una importante fortaleza.

Uno de los castillos más bonitos de Gondar es el castillo de Fasilidas, junto con el Archivo Real, las jaulas de los leones o el castillo de Iyasu. Hoy día aún pueden visitarse sus enormes murallas de nada más y nada menos que casi 1 kilómetro de largo.

El precio de la entrada al recinto es de 5 dólares.



La gran desconocida de África, Etiopía, nos sorprende con una increíble riqueza monumental y paisajística que la distingue y la hace digna de ser uno de los lugares más especiales de todo el continente. Un lugar que atrapa al visitante y le invita a vivir la auténtica esencia de sus pueblos, su naturaleza y su forma de vida.

Sabías qué...

Se dice que Gondar sirvió de inspiración al afamado escritor J.R.R Tolkien para escribir “El Señor de los Anillos“.