Qué ver en Marrakech en 48 horas

Marrakech es una de las ciudades más importantes de Marruecos, que más que destacar por enormes y majestuosos monumentos, conserva todo su encanto en las calles, en el zoco, en la forma de vida de sus habitantes, en el aroma de sus barrios y en sus costumbres.

La ciudad marroquí es un destino ideal para hacer una escapada de un fin de semana, ya que en tan solo unas pocas horas tendremos tiempo suficiente para descubrir la esencia que caracteriza a esta ciudad, llena de lugares que merece la pena descubrir y vivir desde dentro.

Primer día en Marrakech

Mañana

  • Comienza nuestro itinerario por la ciudad de Marrakech en el pequeño barrio de la Kasbah caracterizado por sus pequeñas y sinuosas calles, siempre llenas de gente. Aquí encontraremos las famosas Tumbas Saadíes, las cuales datan del siglo XVI. Se trata de uno de los más importantes mausoleos del país, en el cual se encuentran enterrados alrededor de 60 miembros pertenecientes a la Dinastía Saadi, una de las más importantes dinastías árabes del país, los cuales proclamaban ser descendientes de Mahoma. El precio de la entrada es de 2,70 dólares.
  • Continuamos desde la plaza de Yamaa El Fna hasta llegar al Palacio El Badi, construido en el siglo XVI para conmemorar la victoria en la Batalla de los Tres Reyes sobre el ejército de Portugal. A pesar de que hoy día solo es posible visitar algunos restos de sus murallas y jardines, en su día fue una de las más grandiosas construcciones del mundo árabe. Se estima que hubo más de 350 habitaciones suntuosamente decoradas con piedras preciosas, cristal y oro. El precio de la entrada es de 2,70 dólares.
  • Hacemos un alto en el camino para disfrutar de una buena comida en Cafe Terrasse Palais El Badia, el lugar ideal para disfrutar de fabulosas vistas de las murallas del Palacio El Badi, donde podremos degustar deliciosas ensaladas marroquíes y un estupendo cuscús.

Tarde

  • Durante la tarde podremos disfrutar del fantástico ambiente de la plaza Yamaa El Fna, la más bulliciosa e interesante de Marrakech (y probablemente de todo el norte de África) donde encontraremos todo tipo de atracciones, desde tatuadores de henna, músicos, adivinadoras e incluso encantadores de serpientes. La plaza es uno de los lugares más concurridos de la ciudad, un auténtico espectáculo al aire libre de animación, colores, puestos ambulantes y diversión.
  • Desde la plaza de Yamaa El Fna podremos obtener una excelente vista del monumento más importante de la ciudad, la Koutoubia. Cuando fue construida, allá por el año 1158, la mezquita se convirtió en una de las más importantes del Islam. Entre otras cosas, llama la atención su bello minarete de color tierra, el cual mide alrededor de 69 metros. En sus orígenes era el lugar en el cual se exhiben numerosos puestos de libros; de ahí que se la conozca con el nombre de “la mezquita de los libreros”. La entrada para no musulmanes está prohibida, por lo que solo es posible admirarla desde fuera.
  • Continuamos nuestra visita adentrándonos en uno de los lugares más singulares y característicos de Marrakech, el zoco. Accediendo desde la parte norte de la Plaza de Jamaa el Fna, llegaremos hasta el Zoco de Marrakech. Este impresionante mercado lleno de todos los puestos que podamos imaginar es como una pequeña serpiente de colores que se extiende de forma laberíntica por algunas de las pequeñas calles del corazón de la ciudad. El zoco está dividido en diferentes secciones como cesteros, herreros, artesanos de la lana o tapiceros, entre otros. Aquí todo está lleno de color, y el aroma de las especias se mezcla con el olor de los accesorios de piel, y el dulce aroma de las especialidades gastronómicas de la ciudad. No olvides que el zoco es la cuna del regateo, por lo que no dudes en negociar cualquier artículo que vayas a adquirir, ya que puedes obtener una rebaja sustancial de su precio original. Visitar el Zoco de Marrakech es sin duda una experiencia imprescindible para experimentar sin prisa, disfrutando con cada callejón de venta y descubriendo la auténtica esencia de Marrakech.

Noche

  • Al caer la noche nada mejor que acercarse de nuevo hasta la Plaza de Yamaa El Fna, donde todo parece formar parte de un nuevo decorado al caer la noche. Los puestos de comida comienzan a humear, la plaza se llena de un aroma a toda la clase de alimentos recién cocinados, y los comerciantes exhiben sus mejores platos. No olvides regatear para obtener un buen precio.

Segundo día en Marrakech

Mañana 

  • El segundo día en Marrakech comienza con la visita a la Madrasa Ben Youssef, la más grande de todo el país y uno de los focos más importantes para el desarrollo de la ciudad desde su construcción en el año 1565. Una madraza es una escuela a la cual acuden estudiantes interesados en profundizar acerca de temas religiosos. Aquí pueden hacer estudios superiores y vivir en ella hasta finalizarlos. Merece la pena especialmente acercarse hasta el patio central donde podremos observar las decoraciones de estuco y mármol, las lámparas de hierro y los fastuosos arcos mozárabes. En su día contaba con un total de 130 celdas que albergaban a alrededor de 900 estudiantes. El precio de la entrada es de 2,7 dólares.
  • Desde aquí nos desplazaremos a uno de los barrios más auténticos de Marrakech. Las curtidurías de Marrakech podrán no ser uno de los rincones más elegantes de la ciudad, pero sí son muy pintorescas y ocupan un lugar importante del legado cultural de la ciudad, reflejo de parte de la forma de vida de sus habitantes de antaño y de hoy. Al llegar encontraremos una enorme explanada llena de grandes agujeros dentro de los cuáles se tratan las pieles. El olor dentro de las curtidurías resulta muy penetrante por lo que conviene llevar un pañuelo o un puñado de hierba. Es un lugar muy pintoresco que nos ayuda a entender la forma en la que se fabrican los numerosos artículos de piel que posteriormente encontramos en el zoco.
  • Volveremos hacia la Madrasa, para comer en el restaurante Dar Tazi, un lugar en el que podremos degustar comida casera y de gran calidad destacando la “Pastilla de Pollo” como uno de sus platos estrella.

Tarde

  • Tras la comida tomaremos rumbo hacia el Jardín de Majorelle, un fabuloso jardín botánico construido en el año 1924 en el que podemos encontrar especies vegetales y todo tipo de plantas venidas de los cinco continentes, así como un total de 15 especies diferentes de aves que solo podemos ver en el norte de África. Un lugar ideal para pasar la tarde y relajarse en este pequeño espacio natural. El precio de la entrada es de 13,50 dólares. 

Noche

  • Llega el momento de despedir nuestra visita a Marrakech con una estupenda cena en el restaurante Amal junto al Jardín Majorelle, donde podremos disfrutar de los deliciosos tajines, limonada casera, o la ternera con ciruelas y almendras. 


Marrakech es una de las ciudades más especiales del norte de África, siendo una de las cuatro ciudades imperiales más importantes de Marruecos que no puedes perderte en tu visita al país.

Sabías qué...

Marrakech es conocida como “la ciudad roja” debido a que es aquí donde se fabrica un pigmento rojo a base de semillas de amapola.

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