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Oslo en dos días

Oslo es una de las ciudades más acogedoras de toda Escandinavia, siendo fácil de recorrer y con una amplia variedad de actividades y rincones que reflejan el espíritu de los países nórdicos donde el orden, el minimalismo y la belleza natural forman parte de sus paisajes urbanos.

La capital noruega cuenta con una interesante vida cultural, además de parques y monumentos que la convierten en una de las ciudades europeas más entretenidas. Su aire moderno, unido a la historia de sus edificios harán de tu visita a Oslo un viaje muy especial que además podrás ver cumplido en un fin de semana.

Primer día en Oslo

  • El primer día en Oslo comienza en el mismo lugar en el cual encontramos uno de los edificios más emblemáticos, el edificio de la Ópera de Oslo, situado en el barrio de Bjørvika, junto al edificio de la Bolsa. A pesar de ser una construcción moderna, pues data del año 2008, es uno de los edificios que más llama la atención, quizá en parte por su diseño realizado en mármol y cristal que no deja indiferente a ninguno de los visitantes que se acercan a contemplarlo. Una de sus fachadas está cubierta por paneles solares, los cuales dotan de energía el interior del edificio. Con un total de 1.100 salas y 3 escenarios, es un edificio de grandes proporciones y en su interior tienen lugar algunos de los eventos culturales más importantes de la ciudad como las actuaciones del Ballet Nacional de Noruega, así como otro tipo de espectáculos relevantes. El precio de la entrada es de 13 euros y las visitas duran aproximadamente 50 minutos.
  • Continuamos nuestro camino hacia la Fortaleza de Akershus, que sirvió en su día como castillo del rey y que cuenta con 700 años de antigüedad. En su interior se encuentran el Museo Noruego de la Defensa, el Museo de la Resistencia y los ministerios de Defensa y de Medio Ambiente, quedando su custodia a cargo de la Guardia del Rey. La entrada es liberada.
  • Llega el momento de hacer una parada para degustar algunas delicias del mar noruego en el restaurante Solsiden, situado bajo la fortaleza de Akershus. Especializado en mariscos frescos, también es posible probar pescados de buena calidad como el mero o el salmón, así como sus deliciosas ostras.

Qué ver durante la tarde

  • Tras degustar los mejores alimentos del mar noruego, nos disponemos a dar un fabuloso paseo a bordo de un barco, el cual nos llevará hasta la Península de Bygdøy. Para ello tomamos el barco 91 frente al Ayuntamiento, en el muelle Rådhusbrygge 3, y en 15 minutos estaremos en la primera parada, Dronningen. Desde aquí podremos visitar el Museo de los barcos Vikingos, donde encontraremos los barcos vikingos mejor conservados del mundo: Oseberg, Gokstad y Tune, siendo piezas históricas de enorme valor histórico que fueron encontradas en numerosas tumbas. El precio de la entrada es de 9 euros.
  • Cerca del Museo de los Barcos Vikingos encontraremos el Museo Folklórico Noruego, el cual es un museo al aire libre que nos permitirá hacer un recorrido en sus 140.000 metros cuadrados por algunas de las construcciones más típicas del país. En concreto, nos muestra un total de 150 casas llegadas desde todas las regiones de Noruega, incluyendo granjas, mansiones y hasta una iglesia de madera con más de 800 años de antigüedad. El precio de la entrada es de 13 euros.

Qué ver durante la noche

  • Cuando el día se nos va yendo, aprovechamos para cenar en la Plaza del Ayuntamiento de Oslo, uno de los lugares más concurridos de la ciudad donde encontraremos una gran variedad de terrazas, bares y pubs en los que disfrutar de todo tipo de comida y cerveza. Destaca especialmente el restaurante Brasserie 45, un lugar de decoración moderna y excelente comida donde podremos degustar carne de ciervo en salsa, o hamburguesa de alce entre otras especialidades de la zona.

Segundo día en Oslo

Qué ver durante la mañana

  • Comenzamos nuestro segundo día en Oslo acercándonos de nuevo hasta la Plaza del Ayuntamiento. Se dice que la primera piedra del edificio fue puesta por el rey Haakon VII en el año 1931 aunque no sería hasta el año 1990 cuando finalmente tendría lugar su inauguración. Uno de los eventos de mayor trascendencia que tienen lugar en este edificio es la entrega del Premio Nobel de la Paz, el único que se entrega en la ciudad de Oslo, ya que el resto de los premios se entrega en Estocolmo. En la decoración del edificio se alude a la mitología nórdica y en su fachada principal llama especialmente la atención el reloj astronómico. La entrada al Ayuntamiento de Oslo es gratuita, y desde él se obtienen fabulosas vistas de los alrededores. 
  • Continuamos nuestra visita hasta llegar al Palacio Real, residencia de la monarquía noruega desde que el rey Haakon VII se instaló en el año 1905 con su familia. Fue construido entre los años 1823 y 1848 y cada día a las 13:30 tiene lugar uno de los eventos que más expectación genera en los turistas en su visita a tan señorial edificio, el cambio de guardia. Es posible visitar el interior de este palacio de estilo neoclásico y fabulosos jardines que alberga una capilla e incluso un salón de baile, así como la famosa “Habitación de los Pájaros”, decorada con diversas pinturas de aves. La entrada al palacio tiene un precio de 11,50 euros. 
  • Aprovechamos el resto de la mañana para pasear por una de las calles más importantes de la ciudad, la calle Karl Johans Gate, la cual va desde el Palacio Real hasta la Estación Central. Es una calle muy animada y transitada a cualquier hora del día. En ella es posible encontrar tiendas de todo tipo, así como galerías de arte, edificios como el de la Universidad de Oslo o la Galería Nacional. También podremos comer en algunos de sus restaurantes, destacando el What´s Soup, en cuyo lugar debemos de probar la sopa de pescado, pues a pesar de ser un plato único es uno de la especialidad más conocida de la ciudad, siendo sabrosa y bastante contundente.

Qué ver durante la tarde

  • La última tarde de nuestra estancia en Oslo merece la pena dedicarla visitando una de las zonas más bonitas de la capital noruega, Ekeberg. Este lugar se encuentra al sureste del centro de Oslo y ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad. En el mismo lugar se encuentra el Parque de las Esculturas de Ekeberg, un enorme espacio natural donde encontraremos todo tipo de figuras sorprendentes, así como unos carismáticos huéspedes, los pájaros carpinteros que habitan en los árboles junto a otras especies de aves. La entrada al parque es gratuita y es un lugar ideal para disfrutar del atardecer lejos del bullicio de la ciudad. Para llegar hasta él podemos hacerlo cogiendo un tren desde la estación Oslo S.

Qué ver durante la noche

  • Finalizamos nuestra estancia degustando una deliciosa cena en este bello emplazamiento de la ciudad de Oslo, en el restaurante Eckerberg. Desde este lugar podremos además disfrutar de magníficas vistas sobre la ciudad de Oslo, y sobre el puerto ideal para cenas románticas. En cuanto a la comida no dejes de probar las vieiras, la carne curada de reno o el mouse de hígado de pollo con compota de cereza.

Oslo es una ciudad moderna y llena de vida, ideal para disfrutarla especialmente durante los meses de verano, cuando las horas de sol se alargan y el ambiente es envidiable en cualquiera de sus parques y plazas. Una auténtica joya escandinava que no debes perderte.

Sabías qué...

Oslo está considerada la segunda ciudad más cara del mundo, por detrás de Tokyo.

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