10 puentes increíbles que no debes perderte

Pocas cosas resultan tan especiales como pasear por un puente con historia, admirar el paisaje que nos regala, disfrutar de sus leyendas y admirar sus detalles. Más aún si además el puente se ha convertido en un símbolo para la ciudad que visitamos.

Los puentes nos invitan a imaginar, a caminar despacio, a disfrutar de una puesta de sol o quizá de un amanecer, a inventar historias de amor o a indagar en sus leyendas. Algunos cruzan enormes ríos, otros unen pequeños pueblos… lo cierto es que hay algo en ellos que invitan a cruzarlos quizá para ver el mundo desde otra perspectiva, para descubrir, o para soñar.

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Puente de la Torre de Londres, Londres (Reino Unido)

Puente de la Torre de Londres, Londres (Reino Unido)

Sobre el río Támesis se encuentra uno de los puentes más emblemáticos, majestuosos y visitados de la capital británica, el Puente de la Torre de Londres, también conocido como Tower Bridge. Su construcción se originó por las necesidades de tránsito de peatones y vehículos que el crecimiento de la ciudad, en el siglo XIX, demandaba. Tras varios proyectos John Mowles creó el diseño actual, un puente levadizo con una longitud de 244 metros y dos enormes torres de 65 metros de altura serían las elegidas para otorgar al puente de la elegancia y vistosidad que hoy lo caracterizan.

El Puente de la Torre de Londres, fue el primero en ser construido sobre las aguas del Támesis y hoy día abre sus compuertas alrededor de 1.000 veces al año para dejar paso a grandes barcos. En cuanto a la parte superior que siempre fue peatonal, solo es posible cruzarla pagando la tasa de acceso que incluye visitas al interior del puente.

El precio de las visitas al interior de las torres del puente es de 12 USD. Las torres albergan una interesante exposición acerca de su construcción, así como otras imágenes de puentes famosos en todo el mundo. También aprenderemos el funcionamiento de las máquinas de vapor que se utilizan para levantar el puente permitiendo que grandes barcos puedan atravesarlo. Todo un icono londinense que no podemos perdernos.

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Puente Chengyang, Sanjiang (China)

Puente Chengyang, Sanjiang (China)

Construido en el año 1916, el Puente Chengyang, ubicado en el condado de Sangjiang une a lo largo de sus 65 metros dos aldeas situadas a orillas del río Linxi y es uno de los pocos puentes cubiertos del mundo construido en madera y suspendido sobre tres columnas de piedra. Otra de las particularidades de este puente es que para su construcción no se ha utilizado ni un solo clavo, sino que cada una de las piezas ha sido ensartada al igual que si se tratara de un puzzle.

El puente cuenta con un total de cinco torres con aleros típicos de las edificaciones chinas. Su construcción corrió a cargo de los Dong, habitantes de los pueblos de alrededor que han hecho de este puente una de las obras más bellas del mundo.

Conocido con el nombre de “El Puente para el Viento y la Lluvia” ha servido como refugio durante un siglo a sus habitantes contra todo tipo de inclemencias meteorológicas. Hoy día sigue siendo uno de los puentes más transitados de la zona en la que podemos encontrar desde niños jugando a ancianos paseando.

Para verlo podremos coger un autobús desde Sanjiang.

3

Puente Khaju Isfashan, (Irán)

Puente Khaju Isfashan, (Irán)

En la localidad iraní de Isfahán, se encuentra uno de los puentes más bellos del mundo, el puente Khaju el cual cuenta con una longitud de 132 metros. Construido en el año 1650 está compuesto por dos plantas de arcos separados por nichos que se asientan sobre una estructura de piedra. Los rompeolas que adornan el puente con su forma de lanza hacen de este puente uno de los más mágicos de Irán.

Uno de los momentos mágicos en los que disfrutar del puente en todo su esplendor es a la caída de la tarde cuando podremos vivir una increíble puesta de sol, momento tras el cual el puente se ilumina para ofrecer una estampa inolvidable. La parte central del puente está destinada al uso de carruajes mientras que los arcos abovedados que se sitúan en los laterales están destinados para el uso de los peatones.

En el centro del puente podremos encontrar una serie de estancias que albergan desde una galería de arte hasta una encantadora casa de té.

4

Puente Rialto, Venecia (Italia)

Puente Rialto, Venecia (Italia)

El Puente de Rialto es una de las visitas imprescindibles en Venecia, y es que además de por su forma tan característica con dos rampas unidas por un pórtico central, el puente se cuenta con el título de ser el más antiguo de la romántica ciudad italiana.

Su construcción finalizó en el año 1591 y su diseño corrió a cargo del arquitecto Antonio da Ponte y se realizó en sustitución a un antiguo puente de madera que contaba con el mismo diseño. Hasta el año 1854, el Puente de Rialto era el único puente que cruzaba el Gran Canal de Venecia.

Hoy día en su interior encontramos diferentes tiendas que han hecho de él una pequeña y muy turística zona comercial muy frecuentada tanto por los ciudadanos como por los turistas. El Puente de Rialto se ha convertido así en una visita muy popular en la ciudad de los canales.

5

Puente de Triana, Sevilla (España)

Puente de Triana, Sevilla (España)

El Puente de Triana, conocido oficialmente como el nombre de “Puente de Isabel II” se encuentra en la ciudad de Sevilla, y su construcción se llevó a cabo entre el año 1845 y 1852 y hoy por hoy es una de las manifestaciones más llamativas de la arquitectura de hierro en España, declarado Monumento Histórico Nacional el 13 de Abril de 1976.

Su origen se encuentra en un puente parisino, el Carrousel, un puente construido cerca del Museo del Louvre del que hoy día ya no queda nada. De hecho fueron dos ingenieros franceses los encargados de llevar a cabo la construcción de la versión sevillana, Bernadet y Steinacher.

Todos los pilares del puente están fabricados en hierro, y se compone de tres enorme arcos de hierro que se apoyan sobre los restos del Castillo de San Jorge. La longitud del puente es de 149 metros y hoy día es una de las imágenes más famosas de Sevilla y un cruce obligado que une el centro de Sevilla con el popular barrio de Triana atravesando el río Guadalquivir.

6

Puente de las Cadenas, Budapest, (Hungría)

Puente de las Cadenas, Budapest, (Hungría)

El Puente de las Cadenas es una de las visitas más famosas de la ciudad de Budapest y una parada obligada para admirar este monumento que une las ciudades de Buda y de Pest sobre las aguas del Danubio. Su construcción fue todo un hito en la ciudad, ya que hasta ese momento no había forma alguna de cruzar de una ciudad a otra sino atravesando sus aguas en barco e incluso caminando cuando con la llegada del invierno sus aguas se congelaban.

Su inauguración se produjo en el año 1849 a pesar de que la Segunda Guerra Mundial acabó con gran parte de su estructura cuando los alemanes  lo dinamitaron ante el asedio por parte de las tropas soviéticas. Hoy día el puente, con una longitud de 380 metros, es una reconstrucción del original que se ha convertido en uno de los monumentos más visitados de la ciudad.

Basta con atravesarlo para disfrutar de una de las más bellas imágenes de Budapest con el castillo de Buda sobre las colinas y el majestuoso edificio del Parlamento a orillas del Danubio.

7

Puente de Alexander III, París (Francia)

Puente de Alexander III, París (Francia)

El Puente de Alexandre III es uno de los monumentos más bellos y sin embargo menos conocidos de la capital francesa. Fue inaugurado en el año 1900 con motivo de la Exposición Universal y su construcción es de una belleza asombrosa.

Llama especialmente la atención los 4 pilones que se ubican a ambos extremos del puente coronados por 4 caballos alados a cuyos pies se sitúan estatuas que representan “La Francia de Carlomagno”, “La Francia Contemporánea”, “La Francia de Luis XIV” y “La Francia Renacentista”.

Atravesar el puentea lo largo de sus 160 metros, es una de las más románticas experiencias que podemos vivir en la ciudad parisina, especialmente con la caída de la noche cuando sus faroles de bronce, los cuidos, ninfas y querubines que lo custodian acompañan nuestro paseo que nos llevará desde Los Inválidos hasta el Petit Palais.

El Puente de Alexandre III es una visita que representa al París más nostálgico, un pequeño rincón que nos muestra la belleza de los pequeños detalles la elegancia y la historia.

8

Puente de Carlos IV, Praga (Rep. Checa)

Puente de Carlos IV, Praga (Rep. Checa)

La Ciudad Vieja y la Ciudad Pequeña de Praga quedan unidas por el imponente Puente de Carlos IV, el puente más antiguo de la capital checa y el segundo más antiguo del país que se yergue sobre el río Moldava.

Su construcción comenzó en el año 1357 bajo el mandato del Rey Carlos IV y a pesar de que en un principio se le conoció con el nombre del Puente de Piedra, no fue hasta el año 1870 cuando se le empezó a conocer con el nombre de Puente de Carlos.

Cuenta con una longitud de nada más y nada menos que 516 metros y a lo largo del puente encontraremos un total de 16 arcos y 3 torres. Los laterales del puente están custodiados por 30 estatuas que representan a personalidades religiosas como San Agustín, San Vito, San Juan Bautista o San Antonio de Padua entre otros.

Sin duda uno de los mejores momentos para pasear por el puente con la tranquilidad y la soledad que  se requiere para ser admirado, es durante los meses más fríos del año, cuando la caída de la nieve dotan al puente de una belleza inigualable, y la caída del atardecer hace que su imagen sea aún más mágica y nostálgica.

9

Puente de Sant Angelo, Roma, (Italia)

Puente de Sant Angelo, Roma, (Italia)

Sobre el río Tíber de la “Ciudad Eterna” muy cerca del Vaticano, se encuentra el Puente de Sant Angelo, un puente peatonal construido en el siglo II d.C por orden del por entonces emperador Adriano que durante mucho tiempo fue la entrada a la Basílica de San Pedro.

Cubierto de mármol travertino, el puente está formado por un total de cinco arcos y un conjunto de esculturas de Bernini y sus discípulos que representan las figuras de 10 ángeles portadores de diferentes símbolos de la crucifixión de Cristo como una corona de espinas, una lanza o una cruz.

El Puente de Sant Angelo es sin duda un auténtico tesoro en Roma que mezcla historia y arte en un paseo de gran belleza.

10

Puente de Colonia, Colonia (Alemania)

Puente de Colonia, Colonia (Alemania)

El Puente de Colonia, o Puente Hohenzollern se encuentra en la ciudad alemana de Colonia sobre las aguas del Rin, y es uno de los puentes con mayor tráfico ferroviario de Europa, y es que cada día lo cruzan alrededor de 1.200 trenes. Construido durante los años 1907 al 1911 se convirtió en uno de los enlaces ferroviarios más importantes de la época hasta que el estallido de la Segunda Guerra Mundial acabó con su estructura.

Más tarde su reconstrucción incluyó una zona peatonal que muchas parejas han utilizado para colgar un candado como símbolo de su unión. Así a lo largo de sus 400 metros de longitud el Puente de Colonia ha pasado a convertirse además de uno de los rincones más apreciados de la ciudad alemana en todo un símbolo del amor. Todo ello, unido a las fabulosas vistas que se obtienen de las torres de la majestuosa Catedral de Colonia hacen de este lugar una visita que no podemos olvidar.



Pocas ciudades en el mundo carecen de un puente que las haya hecho famosas de alguna u otra forma. Nunca hay que dejar de visitar y cruzar cada puente, pues no sabemos si la imagen que encontraremos al otro lado puede llegar a ser más bella aún si cabe de lo que pudimos imaginar que encontraríamos.

Sabías qué...

La leyenda que rodea al Puente de las Cadenas, y más concretamente a los cuatro leones que lo custodian al principio y al final, dice que cobrarán vida cuando el país se encuentre en peligro.