Síndrome de la clase turista: qué es y cómo evitarlo

El síndrome de la clase turista es popular especialmente entre los pasajeros que deciden viajar en avión. También conocido con el nombre de trombosis del viajero, se trata de un trastorno que provoca la aparición de coágulos en las piernas como consecuencia del reducido espacio del asiento en los aviones. La creación de coágulos puede desencadenar una embolia de pulmón o embolia pulmonar.

Este síndrome de la clase turista es más habitual en personas de edad avanzada así como en aquellas que sufran problemas de coagulación, problemas cardíacos o hipertensión. Afortunadamente, se puede de reducir el riesgo de aparición siguiendo una serie de recomendaciones.

En Tootay te contamos cómo combatir el síndrome de la clase turista.

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Realizar ejercicios flexores

Los ejercicios flexores ayudan a mejorar la circulación y activarla tras un largo período sin mover las extremidades. De este modo, cada cierto tiempo conviene hacer una serie de movimientos de rotación en la articulación del tobillo, elevar y bajar las piernas, así como realizar un pequeño masaje comenzando por los tobillos y subiendo hasta las rodillas, de forma que consigamos activar la circulación.

Es especialmente importante realizar este tipo de ejercicios en el caso de tener problemas de circulación, y cuando los viajes excedan las 4 horas de duración.

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Hidratarse

Hidratarse

Una buena hidratación es una de las claves más importantes  la hora de prevenir la aparición del síndrome de clase turista. La presión de la cabina del avión, unido a la constante renovación del aire, provoca un ambiente extremadamente seco que puede empeorar los síntomas. Para evitarlo, conviene ingerir como mínimo un vaso de agua por cada hora de viaje.

Con la ingesta de líquido, estamos favoreciendo que la sangre circule con más fluidez y, por tanto, estamos previniendo que se formen los temidos coágulos.

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Dar pequeños paseos

Dar pequeños paseos por la cabina del avión, al menos cada hora u hora y media de viaje, resulta muy efectivo para poder movimentar las extremidades inferiores. De este modo, conseguimos activar la circulación y evitamos la aparición de problemas como la hinchazón o la formación de trombos

Podemos aprovechar para hacer ejercicios de estiramiento, beber agua, y hacer funcionar las articulaciones. Esto es especialmente recomendable para mujeres embarazadas o personas con problemas de coagulación.

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Evitar la ropa ajustada

Evitar la ropa ajustada

A la hora de emprender un viaje en avión, es fundamental elegir un tipo de ropa holgada que nos permita movernos con facilidad. La ropa ajustada, además de resultar muy incómoda, puede favorecer la mala circulación sanguínea, elevando el riesgo de sufrir el síndrome de clase turista.

Además, siempre es preferible optar por ropa de algodón que además facilite la transpiración para garantizar un viaje cómodo, evitando el tejido de los jeans, y todo aquel que pueda dejar marcas en la piel o provocar sensación de hormigueo o entumecimiento. Respecto al cinturón, si se usa este accesorio se recomienda aflojarlo para no comprimir mucho la barriga.

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Utilizar medias de compresión

Utilizar medias de compresión

Las medias de compresión son uno de los accesorios que no debe faltar en el equipaje de mano, especialmente en el caso de riesgo de contraer el síndrome de la clase de turista por problemas de coagulación. Las medias de compresión consiguen que, a través de un suave masaje en las extremidades inferiores, se mejore la circulación sanguínea y, por ende, se reduzca el riesgo de que se formen trombos.

Los últimos estudios han demostrado que el uso de medias de compresión pueden reducir el riesgo de sufrir una trombosis en un 10%.

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Elegir asientos situados junto al pasillo

Elegir asientos situados junto al pasillo

Siempre que sea posible, y especialmente si nos encontramos dentro del grupo de riesgo de sufrir el síndrome de la clase turista, conviene reservar los asientos que dan al pasillo del avión.

Los asientos que se sitúan en el pasillo se caracterizan por disponer de un poco más de espacio para las piernas que los asientos del resto de la cabina, por tanto, nos permiten realizar con mayor facilidad algunos los ejercicios de estiramiento y nos ayudan a evitar mantener las extremidades inferiores demasiado encogidas; uno de los factores que causan en mayor medida la trombosis.

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Cuidar la postura

El síndrome de la clase turista se puede también prevenir o atenuarse con algunas posturas durante el vuelo, sea estando sentado como dormido. Si se está sentado, se recomienda no cruzar las piernas, pues esto no favorece la circulación en las extremidades inferiores. En cuanto al dormir, se debe evitar hacerlo en posiciones en que una extremidad impida la circulación de la otra. 



El síndrome de la clase turista es un problema que puede llegar a ser muy peligroso, especialmente en aquellas personas situadas en el grupo de riesgo por otras enfermedades o trastornos físicos. Conviene tomar las medidas adecuadas y consultar con un especialista las soluciones adecuadas en cada caso.

Sabías qué...

Los síntomas del síndrome de la clase turista pueden aparecer días después de haber hecho el vuelo. En el caso de notar hinchazón o cualquier otro problema derivado de una mala circulación, es indispensable acudir rápidamente a un centro médico.

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